César Damián Berenstein MN 86711. MPRN 6472 Cardiólogo universitario UBA-SAC

Cambio climático y salud cardiovascular: Impulsando acciones resilientes más allá de la COP30

Me publicaron junto a referentes de Europa, la India y USA en Global Herart Journal. Comparto

Abstracto

La COP30 en Belém puso de relieve la urgente intersección entre el cambio climático, la contaminación del aire y la salud cardiovascular. Los peligros climáticos, como las olas de calor, las inundaciones, los incendios forestales y el deterioro de la calidad del aire, afectan de manera desproporcionada a las poblaciones vulnerables, exacerbando las enfermedades cardiovasculares y sobrecargando los frágiles sistemas de salud. La contaminación del aire, un importante contribuyente a la mortalidad mundial por ECV, comparte fuentes comunes con el cambio climático, pero ambos actúan a través de vías de salud distintas. Los países de ingresos bajos y medios enfrentan la mayor carga, lo que refleja las desigualdades en los determinantes sociales, el uso de la energía y la infraestructura urbana. La Federación Mundial del Corazón enfatiza que la acción climática es acción cardiovascular: reducir las emisiones, mejorar la calidad del aire y construir sistemas de salud resilientes al clima se encuentran entre las intervenciones cardiológicas preventivas más efectivas. El Plan de Acción de Salud de Belém proporciona un marco para integrar las ECV en las estrategias climáticas nacionales, fortalecer la preparación del sistema de salud y fomentar la resiliencia comunitaria. El liderazgo político es fundamental para traducir los compromisos en beneficios tangibles para la salud, como lo demuestran las intervenciones urbanas exitosas. Proteger los corazones requiere proteger el planeta. La acción coordinada en materia de clima y salud ofrece un camino hacia poblaciones más sanas y sociedades sostenibles.